Opinión

Schäuble: “Europa debe utilizar la crisis” (2/3)

Manos de Merkel

Berlín y “su” UE al asalto de la soberanía española

Segunda entrega de la serie. La primera se puede encontrar en este enlace:

Schäuble: “Europa debe utilizar la crisis” (1/3)

Últimos avances de un plan en fase final

El proceso arriba descrito es un proyecto de larga data. No es posible describirlo en pocas líneas. Sin embargo, podemos ver su evolución avanzada observando los acontecimientos en principio aislados que se están produciendo en los últimos meses y que, correctamente encajados como piezas de un puzzle complejo y puestos en relación, nos ofrecen una imagen de que algo se cocina entre bambalinas y a espaldas del soberano de nuestro país: el pueblo español.

1.- Gestion económica de la crisis:

Según la universidad de Cambridge, opinión con la que coincide “The Economist”, la gestión de la emergencia sanitaria en España ha sido la peor de todos los países de la OCDE. Esto va a tener una repercusión económica que bien puede calificarse de histórica con una caída del PIB en torno al 12% y un incremento notable de la deuda pública con tendencia fuertemente alcista. Si bien puede afirmarse que todos los países han sido afectados, llama la atención que el impacto en España ha sido mucho más elevado (casi cinco puntos superior a las economías más afectadas), lo cual es al menos un indicador de que la gestión de crisis está siendo nefasta. Esta gestión catastrófica bien puede haber sido la consecuencia de incapacidades e imprevisiones achacables al gobierno. O quizás no. Tanto acierto en el error se hace sospechoso y como veremos, crea lo que se da en llamar una “ventana de oportunidad” para llevar a cabo cambios que, al menos en teoría, nadie quiere llevar a cabo. La crisis como “oportunidad”, tan apreciada por los mundialistas, como veremos a continuación.

2.- Wolfgang Schäuble: “Europa debe utilizar la crisis” (Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung 30.08.2020):

El 1 de septiembre de 2020 el Frankfurter Allgemeine Zeitung publicaba una extensa entrevista con Wolfgang Schäuble, en la que el Presidente del Bundestag abandonaba el habitual tono imparcial que suele acompañar a este cargo y analizaba de forma inusualmente clara y punzantela situación actual de Alemania y de Europa. Veamos de cerca algunas de sus afirmaciones:

Las decisiones de julio [el nuevo marco financiero de la UE y la Next Generation EU] ofrecen una oportunidad, no para el mundo ideal, sino para una Europa más fuerte, más innovadora y más sostenible. Winston Churchill dijo: Nunca desperdicies una buena crisis. Sin la presión de las crisis, la voluntad de cambio es demasiado baja. Ahora tenemos una crisis como nunca imaginamos. Debemos usar esto para avanzar. Si esta crisis no es lo suficientemente grande para avanzar en la integración, ¿qué es?

¿Cuál debe ser el objetivo a conseguir para el cual esta crisis sanitaria y económica que tantas desgracias acarrea sea tan bienvenida por Schäuble?:

Siempre he querido una unión económica y financiera más profunda, eso no es un secreto. […] Por supuesto, una Europa económicamente unida también podrá emitir bonos comunes. Es simplemente una cuestión de no contraer deudas comunes sin tener una política común.

La respuesta es clara. Una Unión Económica, que ante era denominada Unión Política  (término demasiado directo que fue sustituido). O lo que es lo mismo. Un paso más y casi definitivo hacia un superestado europeo que los ciudadanos de Europa han rechazado. Recordemos aquí que la política económica de un gobierno (el núcleo fundamental de su quehacer) se compone de tres patas: la política comercial , la política monetaria (en manos de la Comisión y del BCE respectivamente) y la política económica. Si esta última es cedida a Europa la soberanía nacional desaparecerá dejando a los estados como coquillas vacías.

Una vez aclarados sus los objetivos máximos, Schäuble, sibilinamente, pasa a  indicarnos como ese control a países debe ser llevado adelante. El primer paso será controlar a aquellos que están en situación económica precaria, como es el caso de España, arruinada como hemos visto por una gestión de crisis realmente abominable.

Quien necesite apoyo financiero debe aceptar que el donante pueda ejercer control sobre el mismo.

Es decir, se ejercerá control sobre aquellos países que necesiten ayuda financiera, tal y como el acuerdo NextGenerationEU prevé. Sin embargo, deben ser evitados los errores que se cometieron con Grecia y que provocaron fuertes protestas tanto en Grecia como en muchos países de la Unión. La UE y menos aún Berlín no deben aparecer como los instigadores de los recortes que conllevará la toma de control efectiva por Bruselas. Para ello, los gobiernos receptores deben asumir su “responsabilidad”  y cargar con los costes de las políticas antisociales que vendrán. Es decir, se necesitan gobiernos serviles dispuestos a llevar a cabo estas medidas. Schäuble de nuevo:

Tomemos el caso de Grecia: durante la crisis del euro, el país sufrió los errores anteriores de sus propios gobiernos, ¡no de Berlín o Bruselas! Por supuesto, es mucho más fácil decir: tenemos que hacer esto por los alemanes. Pero tienes que tener el valor de defender tu propia responsabilidad.

 Para alcanzar esta situación el barón de la austeridad de 2008 está dispuesto a abandonar incluso sus principios y su bien conocida inflexibilidad neoliberal hacia el  déficit y abrazar incluso los principios ¡keynesianos!:

No quiero exagerar la importancia de la estabilidad presupuestaria. Estamos en una situación extraordinaria. Pero la idea básica del freno de la deuda sigue siendo correcta: si las cosas van bien económicamente, el estado debe contenerse en su política de gastos; si las cosas no van tan bien, el estado debe actuar. Esto también se conoce como keynesianismo, excepto que implica tanto el gasto durante la crisis como el ahorro durante el boom.

Alguien, creyente de los cuentos de hadas, pudiera imaginar a Schäuble convertido en un paladín de la solidaridad. No obstante, su trayectoria política nos lo muestra más bien como un representante del cinismo más implacable de la Realpolitik. Schäuble  parece en efecto dispuesto a disfrazarse de keynesiano si el premio por ello es la soberanía de un país como España. Efectivamente, todo esto es una legítima posición  política, siempre que se propongan cambios en los Tratados Europeos y se consulte a   los pueblos sobre su cesión voluntaria de soberanía a personajes oscuros de los que el  90% jamás ha oído hablar. Pero esto no es alcanzable por esta vía, así que hablando  sobre supuestos cambios que permitiesen la elección de un Presidente de la Comisión elegido por votación popular, Schäuble apunta:

Lamentablemente, los cambios en los Tratados Europeos son casi inalcanzables en el marco del Tratado de Lisboa. Esto sólo puede hacerse por unanimidad; en muchos estados, la ratificación requiere una mayoría de dos tercios, a veces un referéndum. Necesitamos urgentemente reformas institucionales.

Necesitamos las reformas institucionales… las desee el pueblo o no. Por lo tanto, la legislación tendrá que ser forzada para permitir cambios que están fuera del espíritu de los Tratados y ante todo sin cometer el error de consultar al pueblo soberano.

Lo que viene a significar que los Tratados serán moldeados y forzados hasta que permitan cambios que contravengan el espíritu con el que fueron firmados y             eviten cometer el enorme error de consultar al pueblo soberano. Esto ha podido ser observado en lo que se llamado el “momento hamiltoniano” representado por la útima cumbre europea, donde por primera vez y retorciendo los tratados se permitió a la Comisión Europea endeudarse, algo que los Tratados no prevén.

3.- Aumento del techo de gasto por parte del gobierno. Preparando el terreno:

El gobierno español ya se ha apresurado a levantar el techo de gasto para sus   presupuestos en 2021 casi en un 50% según informaba el diario El País, tras la  autorización de Bruselas. Este liberación de los objetivos de déficit incluyen a las  CCAA. Posiblemente haya una necesidad real de incrementar el gasto ante la     dramática situación que se avecina, pero la realidad es que una España encorsetada por unos Tratados Europeos estructuralmente neoliberales y con una Unión dispuesta  (como vimos en el caso de Grecia) a apoderarse de la soberanía de un estado miembro vía “rescate financiero” debe cuidarse muy mucho de estirar su déficit público a extremos que lo hagan impagable y nos lleven a un rescate.

Es importante recordar que los fondos de Bruselas de la NextGenerationEU no son ni mucho menos a fondo pérdido. Obligarán por un lado a plegarse a los deseos de  Bruselas en materia de inversión y recortes (entre los deseos de Bruselas están los  recortes de pensiones y probablemente de los salarios de funcionarios) y además más   de la mitad de ellos son préstamos que tendrán que der devueltos con intereses. A no ser claro está, que ese sea precisamente el objetivo de tal medida.

4.- Friedrich L. Sell: ¿Es España un estado fallido – y cómo debe tratar la UE con su estado miembro? (Neue Zürcher Zeitung 09.10.2020)

De nuevo un alemán, en este caso un profesor emérito en economía de la Universidad del Ejército Alemán (Universität der Bundeswehr) vuelve a dar unavuelta de tuerca psicológica para ir preparando las mentes en lo que se conoce en la Ventana de Overton como el paso de lo hasta hace poco radical hacia lo aceptable. Su provocativo título es ya de por sí toda una declaración de intenciones y colabora en ir  creando una matriz de opinión que vaya preparando al público para acometidas                                mayores. Nuestro profesor no es nada melindroso:

¿Cómo debería Europa tratar con España? […]

La cuestión es, sin embargo, si el país está en absoluto suficientemente preparado para la considerable afluencia de fondos en el futuro[fondos de la NextGenerationEU] – se habla de 80 a 100 mil millones de euros para 2021 y 2022; esto debe ser puesto en duda.

Es por eso que una salida rápida y masiva de fondos de (y con el control de) Bruselas no es justificable. Hasta ahora la UE ha reconocido poco o nada de la situación  anteriormente descrita de España. Por lo tanto es posible que se necesiten organizaciones como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional para garantizar que primero se identifiquen y planifiquen proyectos significativos y que sólo después se financien con fondos de la UE, para poder ser evaluados posteriormente. […]

España no es todavía un “estado fallido”, pero no está lejos de serlo. Razón suficiente para que Europa finalmente despierte.

Pese a que su juicio final es que España no es un estado fallido, nuestro profesor considera que España no es un país que merezca soberanía propia y que esta debe ser tutelada cuando no directamente asumida por esos dos grandes adalides de la virtud monetaria que son el FMI y el Banco Mundial. Es difícil describirlo más claramente.  España debe ser intervenida para poder ser exprimida financieramente. Los países   entran bajo la tutela de las instituciones del Consenso de Washington. Pero embaucadas en la tela de araña de los intereses de la deuda, difícilmente vuelven a   salir, sacrificando en el camino el bienestar de la ciudadanía. El destino infausto de nuestro pueblo hermano argentino, bien debiera servirnos de aviso a navegantes.   Efectivamente alguien tiene que despertar. Pero no es Europa. Es el pueblo español, si en algo aprecia su futuro.

5.- Klaus Schwab: Cómo revivir de forma sostenible la economía después de COVID-19

Para Klaus Schwab, otro alemán, presidente del Foro de Davos “la pandemia representa una ventana de oportunidad rara pero estrecha para repensar, reinventar y reinicializar nuestro mundo”. Bastante sintonía pues con Wolfgang Schäuble. Veamos qué propone empezando por lo que es, según él, importante conservar:

Hoy, la cooperación y el comercio internacional, que impulsaron la mejora de posguerra en éstas y muchas otras mediciones del progreso humano, deben mantenerse y defenderse frente a un renovado escepticismo de sus méritos.

Ante todo claro está, es el libre comercio mundialista ha de conservarse, pese a ser  éste el origen de la desregulación salvaje y de la polarización sin igual en la distribución de la riqueza. Sin embargo, ante una situación que amenaza con desbordarse hay que ser flexibles y aceptar cambios. Cambiar todo, para que todo siga igual:

Las reglas de comercio, tributación y competencia que reflejan décadas de influencia  neoliberal ahora tendrán que ser revisadas. De lo contrario, el péndulo ideológico –ya en  movimiento- podría oscilar de vuelta hacia el proteccionismo a gran escala y hacia otras estrategias económicas perjudiciales para todos. […]

Los consumidores de hoy no quieren más y mejores bienes y servicios por un precio razonable. Por el contrario, cada vez más esperan que las empresas contribuyan al bienestar social y al bien común. Existe una necesidad fundamental y una demanda cada vez más generalizada de un nuevo tipo de “capitalismo”.

 

No llega nuestro gurú mundialista a pronunciar la palabra tabú de keynesianismo como hace Schäuble, pero la sintonía de ambos es francamente remarcable. Todo lo que ocurre, por lo tanto es una consecuencia de la “compartimentación” del mundo,  que debe ser superado mediante una cooperación público-privada, que supere los estados, que no sería otra cosa que una reedición “resiliente” (nuevo vocablo de moda de la jerga mundialista) del denostado TTIP, donde la cooperación publico-privada no era más que una jerga técnica para ocultar la clara sumisión absoluta de los estados estatal a los poderes de las corporaciones globalistas:

Si la crisis del COVID nos ha demostrado algo es que los gobiernos, las empresas o los grupos de la sociedad civil que actúan por sí solos no pueden hacer frente a los desafíos globales sistémicos. Necesitamos romper los compartimientos que mantienen aisladas a estas esferas y empezar a construir plataformas institucionales para la cooperación público-privada.

6.- Ursula von der Leyen: Las regiones y las ciudades estarán en el centro del programa de 1,8 billones de Euros del plan NextGenerationEU para una verde,  digital y resiliente recuperación: Twiter 12.10.2020.

Cortocircuitando a los estados y obviando que son ellos y no la Comisión la que paga el plan  NextGenerationEU y el presupuesto europeo, la también alemana señora von der Leyen nos presenta su programa que ahonda en el intento de ir creando una estructura supranacional independiente de los estados (que son los portadores de la soberanía en representación de sus pueblos), esta vez en las mentes de los ciudadanos. Las ciudades y las regiones ya no lo son de sus estados, sino de Europa, el nuevo superestado. Es por ello, que la Comisión lidiará directamente con ellas ninguneando a los estados nacionales.

La señora von der Leyen olvida sin embargo que la Unión Europea fue construida  bajo el principio de que los “estados son los dueños de los Tratados “ (die Mitgliedsstaaten sind die Herren der Verträge). Es decir, la soberanía reside en los  estados y no en las instituciones europeas y son estos los que determinan la dirección a seguir y no al contrario. Los estados son emanaciones del pueblo soberano y sólo este es el que está habilitado para cederla. Este principio es un elemento central de la  construcción europea, si éste desea mantener al menos la apariencia de democracia.

Tanto es así que fue el Tribunal Constitucional de Alemania el que recordó hace  algunos meses al BCE que en sus actuaciones debía remitirse a los Tratados y que si   no lo hacía podría obligar al Bundesbank a salirse de los programas del BCE en su  sentencia del 5 de mayo de 2020 y que llevó al mismísimo especulador Soros (cara  visible de este proceso de destrucción de naciones) considerara a Alemania como el   mayor peligro para la integración europea. Lo que no dijo, es que este peligro viene  de un Tribunal Constitucional dispuesto a hacer valer la constitución alemana y no de  una élite económico-política dispuesta a derruirla. Confirmó además, indirectamente,  que sólo Alemania es soberana en esta Europa destructora de naciones y soberanías.

Este peligro (representado por un Tribunal Constitucional adherido a su constitución y con el valor de hacerla valer) parece actualmente haber sido desactivado “internamente”.

7.- Polonia amenaza vetar el Presupuesto de la UE: Politico (13.10.2020):

Pese a todo, la resistencia a la destrucción de las naciones europeas en el altar de organizaciones supranacionales subordinadas a las oligarquías apátridas existe, aunque para muchos su cara pueda ser no muy agradable.

Ante la presión continua al estado nacional y los intentos cada vez más osados de utilizar las ayudas del Plan NextGenerationEU para socavar la soberanía de las naciones el presidente del PiS establece claramente los límites que su país no está dispuesto a permitir que se sobrepasen indicando a su vez que estos intentos provienen de funcionarios y políticos sin legitimad para exigirlo.

Habrá un veto. Si las amenazas y el chantaje continúan, defenderemos firmemente los intereses vitales de Polonia. […]

Estamos en el lado correcto de la historia, y aquellos que quieren quitarnos nuestra  soberanía por sus propios caprichos serán derrotados. […]

Actualmente, las instituciones de la UE, sus diferentes funcionarios y algunos políticos que el pueblo polaco nunca ha elegido, nos exigen que revisemos toda nuestra cultura y que rechacemos aquello que es muy importante para nosotros, sólo porque ellos así lo desean.

La siguiente entrega se puede encontrar en este enlace

Schäuble: “Europa debe utilizar la crisis” (3/3)

 

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