Destacado Opinión

SALIDA DEL EURO

Escrito por Carlos García


El Euro debe ser abandonado y con él la Unión Europea. A continuación expondré la que a mi entender sería la mejor manera de que España abandonara el Euro. Además, creo que las medidas concretas que se exponen deberían ser adoptadas por una plataforma electoral bajo el nombre ‘Salida del Euro’.

El diseño del Euro no permite llevar a cabo las políticas anticíclicas necesarias que permitirían acabar con la crisis económica. La principal política anticíclica que el Euro no permite es la capacidad que tienen los estados monetariamente soberanos de incurrir en todos los déficits públicos necesarios para conseguir altos niveles de empleo. Esto lo hace bajo las falsas premisas de que los déficits públicos son necesariamente inflacionarios cuando generan niveles de paro cercanos al pleno empleo y de que los déficits públicos, igual que los déficits privados, no son siempre sostenibles y pueden conllevar la suspensión de pagos involuntaria del Estado. Ambas premisas son falsas. Los planes de trabajo garantizado basados en las reservas de estabilización de empleo son un medio para garantizar el pleno empleo sin inflación. Además, los déficits públicos y la deuda del estado siempre son financiables si el estado gasta y se endeuda en su propia moneda, ya que un estado monetariamente soberano no se puede quedar sin su propio dinero.

No obstante, la salida del Euro debe hacerse de la manera correcta, ya que una salida del Euro mediante políticas equivocadas podría empeorar todavía más la situación. Para comprender la manera correcta de salir del Euro en un país como España, es conveniente recurrir a Warren Mosler, en concreto a la charla que dio en Madrid el 15 de septiembre de 2015 con motivo de la presentación de su libro ‘Los Siete Fraudes Inocentes Capitales de la Política Económica’. En el instante 1:04:44 de dicha charla presentó la siguiente diapositiva:

Aquí tenemos las cinco medidas que permitirían una transición correcta desde el Euro hasta la soberanía monetaria:

  1. El estado debería gravar y gastar en la nueva moneda nacional (a mí personalmente el nombre Nueva Peseta no me gusta. Tampoco me gusta el nombre Neopeseta. Para denominar a la nueva moneda nacional yo optaría por Peso Español o por Duro). Como los impuestos dan valor al dinero, el estado solo debe gastar e imponer impuestos en moneda nacional. Esto asegura la demanda de dicha moneda. No es necesario prohibir las transacciones comerciales en Euros, ambas monedas pueden convivir, pero a la hora de pagar impuestos y de hacer pagos el estado solo utilizará su moneda.
  2. No convertir los depósitos en Euros en depósitos de la nueva moneda: la conversión obligatoria haría que las personas que no quieren tener depósitos en nueva moneda vendieran apresuradamente sus depósitos para recuperar sus Euros, lo cual haría disminuir el valor y la estabilidad de la nueva moneda. Es suficiente con introducir la nueva moneda a un tipo de cambio 1:1 con respecto al Euro y luego adoptar una política de tipos de cambio flotantes. Después el gobierno aceptará convertir todos los depósitos en Euros en la nueva moneda añadiendo una pequeña prima en favor de los ahorradores. Así el precio de las importaciones no se dispararía.
  3. Seguro de depósito del 100 % para las cuentas bancarias en nueva moneda: el estado garantizaría que los ahorradores en nueva moneda recuperaran sus depósitos en caso de quiebra de las instituciones financieras en las que tengan dichos depósitos. De esta manera las consecuencias de malas decisiones tomadas por los bancos serían asumidas por los propios bancos y por sus accionistas, no por los ahorradores que tienen sus ahorros en ellos.
  4. Adopción de una política permanente de tipos de interés del 0%: el estado no necesita ni recaudar impuestos ni emitir títulos de deuda para financiar su gasto corriente, ya que tiene a su disposición toda la moneda nacional que necesite. Por tanto, no hay ningún motivo para financiar su gasto mediante la emisión de títulos de deuda. Los intentos neoclásicos de utilizar los tipos de interés como herramientas para controlar la inflación han demostrado ser muy poco eficientes y muy poco fiables, convirtiendo a las políticas de altos tipos de interés en meros sistemas de welfare para las clases más altas. La manera correcta de controlar la inflación es mediante la política fiscal y mediante los planes de trabajo garantizado basados en las reserva de estabilización de empleo.
  5. Implantación del trabajo garantizado: la recuperación de la moneda nacional permitiría contratar a todos los trabajadores necesarios de forma permanente en el sector público y además implantar planes de trabajo garantizado basados en las reservas de estabilización de empleo. Esto garantizaría el pleno empleo permanente por ley. Estos planes no solo son compatibles con la estabilidad de la moneda y de los precios, sino que además son garantes de dicha estabilidad.

Estas cinco medidas harían que España transitara de la mejor manera posible desde el Euro hasta la soberanía monetaria y el pleno empleo sin inflación. Por supuesto, esto no significa que la transición estaría libre de complicaciones, la Unión Europea haría todo lo posible por castigar a una España que optara por recuperar su soberanía y decidiera abandonar el Euro (el caso del Brexit así lo demuestra), pero en ningún caso empeoraría la nefasta situación económica actual y la recuperación económica pronto se haría notar en un gran aumento del bienestar general de la población.

En el caso de España, la reintroducción de tipos de cambio flotantes compensaría el aumento de los aranceles aduaneros a la hora de comerciar con Europa. Asimismo, una prioridad del gobierno español debería ser estrechar lazos comerciales con países fuera de la UE. En realidad, nada de lo que se produce en la UE deja de producirse fuera de forma más barata y con mejor calidad. Sin embargo, Alemania y el resto de exportadores netos de la UE utilizan a dicha institución para, mediante la imposición de aranceles, evitar la competencia contra otras economías. España debería acercarse a esas otras economías y en especial a los países de América Latina a la hora de establecer acuerdos comerciales. Asimismo, una aspiración que creo que sería posible y deseable es que el término actual BRICS (acrónimo en inglés de Brazil, Russia, India, China y South Africa) incorporara una segunda S final que se correspondiera con Spain, de manera que se creara el término BRICSS.

Según el Eurobarómetro de 2019, el 31 % de la población española no considera positiva la pertenencia a la UE. La media de la UE a este respecto es del 39 %. No obstante, en 2013 esta cifra de descontento con la pertenencia a la UE llegó a ser del 53 % (superior en 3 % a la media de aquel entonces en la UE). Esto indica que una plataforma electoral bajo el nombre ‘Salida del Euro’ tendría una amplia base de apoyo social. La plataforma debería estar compuesta por todos aquellos partidos, asociaciones ciudadanas, sindicatos y personas particulares que apoyen la recuperación de la soberanía monetaria mediante las cinco medidas enumeradas anteriormente. Desde la diversidad de posiciones ideológicas, ‘Salida del Euro’ debería realizar una labor pedagógica dentro de la sociedad para explicar y expandir su propuesta. Esto conllevaría someter al debate social los cinco pasos para la salida del Euro. Estoy convencido de que si esta labor pedagógica se hiciera de la manera adecuada, es decir, mediante la implicación y coordinación de la sociedad civil, se podría crear una mayoría social que condujese a España a un referéndum similar al celebrado en Gran Bretaña en el que ganaría la opción de abandonar el Euro y la UE. Una vez logrado ese objetivo, los constituyentes de la plataforma electoral deberían considerar la posibilidad de seguir cada uno por su camino en una España soberana o si por el contrario cabría la posibilidad de crear una o varias plataformas electorales nuevas en las que continuar la colaboración iniciada en ‘Salida del Euro’.

A mi entender, esta perspectiva sería principalmente beneficiosa para la creación de un nuevo proyecto político de izquierdas que agrupara a los sectores que debido a su oposición al Euro, la UE y la política económica neoclásica que está siguiendo el actual gobierno de PSOE y Unidas Podemos actualmente se encuentran marginados en los partidos de la izquierda tradicional.

Euro delendus est.

Deja un comentario