Razones para salir del euro

Carlos García Hernánez

Miembro de Red MMT, dueño de la editorial Lola Books.

Antoni Soy

Autor de SORTIR DE L’EURO PER SORTIR DE LA CRISI? https://www.casadellibro.com/libro-so…

Francisco Barjas

Entrevista sobre la salida del euro a Francisco Barjas, Secretario General del Partido Comunista Obrero Español

Juan Luis Corbacho

Entrevista con Juan Luis Corbacho, representante del Partido Comunista de los Pueblos de España

Alexandre Gacía

Entrevista a Alexandre García, de Somos España https://fuimosysomos.es/

Stuart Medina Miltimore

Entrevista con Stuart Medina Miltimore, Presidente de RedMMT

Jorge Amar

Entrevista a Jorge Amar, de la Asociación por el Pleno Empleo y la Estabilidad de Precios (APEEP). El estudio del instituto CEP citado en el vídeo es este: 20 Years of the Euro: Winners and Losers https://www.cep.eu/fileadmin/user_upl…

Juan Carlos Barba

Farmacéutico y fundador del Colectivo Burbuja

Ángel Carrasco  – Concejal por IU en Torrijos

Entrevista a Ángel Carrasco, concejal de Izquierda Unida en Torrijos (Castilla – La Mancha) Conferencia de Warren Mosler en la que explica su plan de salida del euro: https://youtu.be/swQIVVg8Rt8 Texto de la enmienda de Ángel Carrasco: El futuro de los pueblos de Europa Cualquier proyecto de transformación social, e incluso cualquier alternativa política progresista, ha de partir del hecho del gran fracaso histórico de la Unión Europea, cuyo núcleo fundamental está constituido por la unión monetaria surgida de Maastricht y los Tratados y pactos de estabilidad posteriores. […] Frente al avance del bienestar general pronosticado, una profunda crisis económica y social se extiende por amplios territorios y países de la unión. Frente a la aspiración de eliminar las desigualdades, en todos los países se han agravado hasta extremos inadmisibles las diferencias sociales y las discrepancias entre las economías. La mejora del estado del bienestar ha desaparecido del frontispicio de la Unión para promulgarnos el tenebroso “abandonad toda esperanza”. Frente al impulso de la democracia, todos los gobiernos están sometidos a los designios de los poderes económicos y las directrices de las instituciones europeas sin control democrático alguno. Además, el auge de la extrema derecha está siendo la norma en la mayoría de los países de la Unión Europea. El objetivo irrenunciable de la paz ha sido descartado y Europa está hoy comprometida en conflictos armados, arrastrada por las ilusiones imperialistas de algunos de sus países y la subordinación irresponsable a los diseños geopolíticos de Estados Unidos, cuyos intereses no responden a los valores y necesidades de los pueblos europeos. Incluso sin perder la perspectiva de los acontecimientos bélicos que jalonaron el siglo pasado la historia europea no hay exageración alguna en valorar la situación europea como extremadamente grave, cargada de incógnitas, tensiones, conflictos y rémoras que no pueden encontrar solución en el ambiguo entramado político e institucional en el que ha quedado el proyecto de la integración europea, paralizado, desgarrado, sin norte y sin poder dominar las contradicciones de sus carencias y su concepción neoliberal de la convivencia social. […] Día tras día se formulan respuestas a los problemas económicos y sociales que implican mayores gastos públicos, y no digamos si se pretenden políticas keynesianas alternativas a la austeridad y los ajustes presupuestarios como necesidad imperiosa para remediar el desempleo masivo. Sin embargo, la burocracia europea no deja de recordar que están pendientes recortes del gasto público para siquiera intentar cumplir los objetivos comprometidos con Bruselas del déficit público. No es legítimo elucubrar en el vacío en favor de las capas sociales débiles y marginadas, como si la mejor voluntad política pudiera exonerar de atenerse a la realidad. […] De manera positiva hay que afirmar que los problemas económicos y sociales de la sociedad española sólo pueden ser afrontados y tener solución si se admite que es necesario recuperar la soberanía popular y, en consecuencia, romper con el yugo de la unión monetaria, los requerimientos de las instituciones europeas y los pactos por la austeridad. La necesidad de revisar en profundidad las relaciones y vínculos con la Unión Europea es inexorable para cualquier fuerza política de la izquierda que pretenda realmente cambiar la sociedad. No es posible levantar ninguna política seria y responsable que no contemple poner fin a las ataduras con la unión monetaria, que significan sencillamente que nuestra sociedad ha perdido todos los resortes e instrumentos para afrontar los agobiantes problemas acumulados. Se ha avanzado en un proceso ciego de cesión de la soberanía mientras que ninguna instancia supranacional ha asumido las funciones históricas de los estados para redistribuir solidariamente la riqueza, garantizar el empleo y procurar unos niveles de bienestar e igualdad mínimos. Se ha generado una situación intolerable, irracional e injusta en tantos sentidos que una mínima política consecuente de lucha contra un estado de cosas tan insostenible como lacerante exige ya recuperar la soberanía económica y monetaria, derogar el art. 135 de la constitución y la ley orgánica de estabilidad presupuestaria que lo implementa, y romper el pacto fiscal, a través de un proceso movilizador de empoderamiento de la ciudadanía. Hay que impedir, sin más dilación, que los poderes económicos y la burocracia europea, en nombre de una Unión europea fracasada y descompuesta, siga aplastando y atormentando a los pueblos de Europa.