Teoría

Propuestas para el Tesoro, el Banco de España, el FGDEC y el sistema bancario

Banco de España
Warren Mosler
Escrito por Warren Mosler

Este artículo fue publicado originalmente en el blog de Warren Mosler . El traductor lo ha adaptado al diseño institucional de España (ignorando su actual integración el Sistema Monetario Europeo). Salvo cuando se mencionan sucesos históricos, Fed (Reserva Federal) en el original se traduce por Banco de España, TARP (Treasury Asset Relief Program) por FROB (Fondo de Resolución y Ordenación Bancaria) y FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation) se traduce por Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGDEC).

El propósito de este trabajo es presentar propuestas para el Tesoro, el Banco  de España y el sistema bancario. De entrada se supone que el gobierno  existe para fines públicos, suposición que guía mis propuestas. Empiezo con mis propuestas para el sistema bancario, ya que las operaciones bancarias influyen tanto en las operaciones del Banco de España como del Tesoro.

Propuestas para el sistema bancario

Los bancos españoles son asociaciones público-privados, establecidos con el interés público de proporcionar préstamos basados ​​en el análisis de riesgo crediticio. Apoyar este tipo de préstamos de forma permanente y estable exige una fuente de financiación que no dependa del mercado. Por lo tanto, la mayoría de los sistemas bancarios del mundo incluyen alguna forma de seguro de depósitos del gobierno, así como un banco central dispuesto a prestar a sus bancos miembros.

Bajo un patrón oro u otro régimen de tipo de cambio fijo, la financiación bancaria no puede garantizarse de forma creíble. De hecho, los regímenes de tipo de cambio fijo por diseño operan con una restricción constante en el lado de la oferta de la moneda convertible. Los bancos están obligados a mantener reservas de moneda convertible para poder satisfacer las demandas de reintegro de los depositantes. La confianza es fundamental para los bancos que trabajan bajo un patrón oro. Ningún banco puede operar con reservas del 100%. Dependen de que los depositantes no entren en pánico y traten de cobrar en efectivo sus depósitos de moneda convertible. Estados Unidos experimentó una serie de depresiones severas a fines del siglo XIX, siendo el ‘pánico’ de 1907 tan inquietante que resultó en la creación de la Reserva Federal en 1913. La Reserva Federal iba a ser el prestamista de última instancia para asegurar que la nación nunca más pasase por otro 1907. Desafortunadamente, esta estrategia falló. La depresión de 1930 fue incluso peor que el pánico de 1907. El régimen del patrón oro impidió que la Reserva Federal pudiera prestar a sus bancos la moneda convertible que necesitaban para atender las demandas de reintegro. Después de miles de quiebras bancarias catastróficas, el Gobierno declaró un cierre bancario de los bancos supervivientes mientras se reorganizaba el sistema bancario. Cuando se reabrió en 1934, la convertibilidad de la moneda en oro se suspendió permanentemente (a nivel nacional) y los depósitos bancarios quedaron cubiertos por un seguro de depósitos federal. La Reserva Federal no pudo detener las depresiones. Lo que funcionó fue salirse del patrón oro.

Han pasado 80 años desde la gran depresión. Ahora se necesitarían respuestas políticas excepcionalmente torpes para que incluso la grave recesión actual se deteriorara y se convirtiera en una depresión, aunque, lamentablemente, las políticas fiscales equivocadas y demasiado rigurosas han prolongado la recuperación de la producción y el empleo (NdelT: en el caso de España las políticas fiscales sí consiguieron que nuestra economía cayese en una prolongada depresión).

La dura lección de la historia bancaria es que no es el lado del pasivo de la banca dónde hay que disciplinar al mercado. Por lo tanto, con los bancos financiados sin límite mediante depósitos asegurados por el gobierno y préstamos del banco central, la disciplina queda completamente en el lado de los activos. Esto incluye una limitación a activos considerados “legales” por los reguladores y requisitos de capital mínimo también establecidos por los reguladores.

Dado que el interés público de la banca es proporcionar un sistema de pagos y financiar préstamos basados ​​en análisis de riesgo crediticio, se requieren propuestas y restricciones adicionales:

  1. Los bancos solo deben poder otorgar préstamos directamente a los prestatarios y luego deben gestionar y mantener esos préstamos en sus propios balances. La venta de préstamos u otros activos financieros a terceros no sirve a ningún interés público ulterior, pero existen costos reales sustanciales para el gobierno en relación con la regulación y supervisión de esas actividades. También existen graves consecuencias si no se regulan y supervisan adecuadamente esas actividades del mercado secundario. Por esa razón (ausencia de fines públicos y cargas regulatorias geométricamente crecientes con severos costos sociales en el caso de fallos regulatorios y de supervisión), se debe prohibir a los bancos participar en cualquier actividad del mercado secundario. El argumento de que estas actividades podrían ser rentables para los bancos no es una razón para amplicar el alcance de unas empresas respaldadas por el gobierno a esos campos.
  2. No se debería permitir a los bancos españoles conceder préstamos referenciados al LIBOR (NdelT ni a cualquier otro tipo de mercado interbancario que no corresponde al organizado por el Banco de España ni al EURIBOR en el caso de que España saliera de la zona euro). LIBOR es una tasa de interés establecida en un país extranjero (el Reino Unido) con un componente subjetivo grande que está fuera del alcance del gobierno español. Parte de la crisis actual fue la incapacidad de la Reserva Federal de reducir la referencia al LIBOR a su tasa de interés objetivo, ya que intentaba ayudar a millones de propietarios de viviendas estadounidenses y otros prestatarios que se habían puesto en contacto con bancos estadounidenses para pagar intereses tomando como referencia el LIBOR. Desesperada por reducir las tasas de interés en dólares estadounidenses para los prestatarios nacionales, la Reserva Federal recurrió a una política de muy alto riesgo adelantando líneas de crédito en dólares estadounidenses ilimitadas y funcionalmente no garantizadas denominadas ‘líneas swap’ a varios bancos centrales extranjeros. Estos préstamos se adelantaron a la baja tasa objetivo de el Reserva Federal, con la esperanza de que los bancos centrales extranjeros prestasen estos fondos a sus bancos miembros a tasas bajas y, por lo tanto, redujeran los tipos referenciados al LIBOR y el costo de pedir prestado en dólares de EEUU para los hogares estadounidenses y empresas. Los préstamos a los bancos centrales extranjeros alcanzaron un máximo de alrededor de $ 600 mil millones y finalmente consiguieron reducir la configuración de LIBOR. Pero los riesgos fueron sustanciales. No hay forma de que la Reserva Federal cobre un préstamo de un banco central extranjero que opte por no devolverlo. Si, en lugar de contratar con referencia al LIBOR, los bancos estadounidenses hubiesen referenciado sus tasas de préstamo y líneas de crédito a la tasa de fondos federales de EEUU, este problema se habría evitado. Las tasas pagadas por los prestatarios estadounidenses, incluidos los propietarios de viviendas y las empresas, habrían bajado como pretendía la Reserva Federal cuando recortó la tasa de fondos federales (NdelT: tipo interbancario en el sistema de EEUU).
  3. No se debe permitir que los bancos tengan filiales de ningún tipo. No se cumple ningún interés público al permitir que el banco mantenga activos “fuera del balance”.
  4. No se debe permitir que los bancos acepten activos financieros como garantía de préstamos. El apalancamiento financiero no sirve a ningún interés público.
  5. No se debe permitir que los bancos españoles realicen préstamos en el extranjero. No se cumple ningún interés público al permitir que los bancos españoles otorguen préstamos para fines extranjeros.
  6. No se debe permitir a los bancos comprar (o vender) seguros de impago de créditos. El interés público de la banca como asociación público / privada es permitir que el sector privado ponga precio al riesgo, en lugar de encargar al sector público que determine el precio del riesgo a través de bancos de su propiedad. Si un banco, en cambio, confía en un seguro de impago, está transfiriendo la determinación del precio del riesgo a un tercero, lo cual es contrario al interés público del actual sistema bancario público / privado.
  7. No se debe permitir que los bancos participen en operaciones por cuenta propia o en cualquier empresa con fines de lucro más allá de los préstamos básicos. Si el sector público quiere aventurarse fuera de la banca por algún presunto interés público, puede hacerlo a través de otros medios.
  8. Mi última propuesta para los bancos en este borrador es utilizar modelos de crédito aprobados por el FGDEC para evaluar los activos bancarios. No permitiría la valoración a precioo de mercado de activos bancarios. De hecho, si existe un argumento válido para valorar a precio de mercado un activo bancario, eso probablemente significa que el activo no debería ser un activo bancario permisible en primer lugar. El interés público de la banca es facilitar préstamos basados ​​en el análisis crediticio más que en la valoración de mercado. Y el suministro de financiación asegurada por el gobierno que los acompaña permite que esos préstamos se mantengan hasta el vencimiento sin problemas de liquidez, en apoyo de ese mismo interés público. Por lo tanto, la valoración a precio de mercado en lugar del valor basado en el análisis del riesgo crediticio no tiene ningún otro interés público y subvierte el interés público actual de proporcionar una plataforma estable para los préstamos.

Propuestas para el FGDEC (Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito) y el FROB (Fondo de Regulación y Ordenación Bancaria)

Tengo tres propuestas para el FGDEC y el FROB. La primera es suprimir el límite de 100.000 € del seguro de depósitos (NdelT: en el original $250.000 pero en España el seguro es de 100.000 €. Tras una conversación con el autor también se consideró que se debería excluir  cualquier garantía sobre depósitos denominados en divisa extranjera que actualmente garantiza el FGDEC). El interés público detrás del límite es ayudar a los bancos pequeños a atraer depósitos, bajo la teoría de que si no existiera, los grandes depositantes gravitarían hacia los bancos mayores. Sin embargo, una vez dada la orden de que el Banco de España opere en el mercado interbancario con todos los bancos miembros, sin límites, la cuestión del acceso a la financiación se vuelve irrelevante.

La segunda es no cobrar derramas a los bancos para recuperar los fondos perdidos por quiebras bancarias. El FGDEC debe ser financiado en su totalidad por el Tesoro de España. Los impuestos a los bancos solventes no deben basarse en las necesidades de financiación del FGDEC. Los impuestos sobre los bancos tienen ramificaciones que pueden cumplir o entrar en conflicto con los propósitos públicos más amplios a kos que se le presumen a participación del gobierno en el sistema bancario. Estos incluyen el mantenimiento del sistema de pagos y los préstamos basados ​​en el análisis de riesgo crediticio. Cualquier impuesto a los bancos debe juzgarse enteramente por cómo ese impuesto sirve o no al interés público.

Mi tercera propuesta para el FGDEC es que desarrolle su función sin ninguna ayuda del Banco de España (aparte de financiar los gastos del FGDEC). El FGDEC debería responsabilizarse de hacerse cargo de cualquier banco que considere insolvente y luego venderlo, vender sus activos, reestructurarlo o cualquier otra acción similar que cumpla con la participación del gobierno con fines públicos en el sistema bancario. El FROB (NdelT en el original Treasury Asset Relief Program) se estableció, al menos parcialmente, para permitir que el Banco de España, a través del FROB, comprara acciones en bancos específicos para evitar que el FROB los declarara insolventes y para permitirles seguir teniendo suficiente capital para seguir prestando. Lo que hizo el FROB, sin embargo, fue revelar la total incapacidad de los gobiernos de Zapatero y Rajoy para comprender la esencia del funcionamiento del sistema bancario. Una vez que un banco incurre en pérdidas que superan su capital privado, las pérdidas adicionales quedan cubiertas por el FGDEC, un brazo del gobierno. Si el Banco de España ‘inyecta capital’ en un banco, todo lo que sucede es que una vez que las pérdidas superan la misma cantidad de capital privado, el el Banco de España, también un brazo del gobierno, es el siguiente en el orden de prelación de créditos para cualquier pérdida hasta el límite de su aportación de capital, asmiedno el FGDEC cualquier pérdida más allá de eso. Entonces, ¿qué cambia que el FROB adquiera acciones bancarias? Una vez que se pierde el capital privado, las pérdidas son asumidas por el Banco de España en lugar de por el FGDEC (aunque en España el FGDEC aporta parte de los recursos del FROB), que también obtiene su financiación del Banco de España. Para el gobierno de los Estados Unidos y los “contribuyentes” es indiferente si el Banco de España cubre la pérdida indirectamente cuando financia a la FGDEC o directamente después de “inyecciones de capital” en un banco. Para lograr el mismo fin que el FROB -permitir que los bancos operen y adquieran depósitos asegurados por la FGDEC- solo se necesitaría que el FGDEC redujera directamente los requisitos de capital privado. En cambio, y como prueba directa de una costosa ignorancia de la dinámica del modelo bancario, los gobiernos de Zapatero y Rajoy consumieron un ingente capital político para conseguir que la autoridad legislativa permitiera al Banco de España comprar posiciones de capital en decenas de bancos privados (NdelT: añadase que España solicitó un préstado de otros países europeos a través del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad con condicionantes que implicaron una supervisión bajo la troika). Y, para empeorar las cosas, todo se contabilizó como gasto deficitario adicional. Si bien esto no importaría si el Congreso y los gobiernos entendieran el sistema monetario, el hecho es que no es así, por lo que el FROB ha cohibido la disposición de aquéllos a adoptar medidas fiscales para recuperar el empleo y la producción. Irónicamente, esta política fiscal excesivamente rigurosa sigue contribuyendo al aumento de la morosidad y la tasa de incumplimiento de los préstamos bancarios, lo que sigue impidiendo el crecimiento deseado del capital bancario.

Propuestas para el Banco de España

  1. El Banco de España debe prestar sin garantía a los bancos miembros, y en cantidades ilimitadas a su tipo de interés interbancario objetivo, simplemente negociando en ese mercado. No hay ninguna razón para hacer lo contrario. Actualmente, el Banco de España solo presta a sus bancos con pignoración o cesión temporal de activos. Sin embargo, esto es redundante y disruptivo. Que el Banco de España exija garantías cuando presta es redundante porque todos los activos bancarios ya están totalmente regulados por el supervisor bancario. Es labor de los supervisores asegurarse de que todos los depósitos asegurados por el FGDEC sean “seguros” y de que el “dinero de los contribuyentes” no corra riesgo de pérdidas que excedan el capital privado disponible. Por lo tanto, el FGDEC ya ha determinado que los fondos prestados por el Banco de España a un banco solo pueden invertirse en activos “legales” y que el banco está adecuadamente capitalizado como exige la ley. No hay lugar para que se ‘use indebidamente’ la financiación del Banco de España, ya que los bancos ya pueden obtener financiación prácticamente ilimitada mediante depósitos asegurados por el FGDEC. La única diferencia entre los bancos que se financian con depósitos asegurados por el FGDEC y la financiación directa del Banco de España podría ser la tasa de interés que el banco tuviera que pagar; sin embargo, el objetivo adicional de la política monetaria del Banco de España es apuntar al tipo de interés interbancario. el Banco de España también tiende a establecer límites de cantidad cuando presta a sus bancos miembros, cuando hay muchas razones para prestar en cantidades ilimitadas. Los préstamos bancarios no están restringidos por reservas, por lo que restringir los préstamos a los bancos por cantidad no altera la actividad crediticia. Lo que hacen las reservas restrictivas es alterar el tipo interbancario, que es la tasa que pagan los bancos por las reservas, así como la tasa objetivo de el Banco de España. Entonces, la única forma en que el Banco de España puede estabilizar completamente el tipo interbancario en su nivel objetivo es simplemente  proporcionar fondos ilimitados a esa tasa, así comoaceptar depósitos de reservas bancarias a esa misma tasa objetivo. Y sin riesgo monetario o consecuencias económicas adversas por prestar cantidades ilimitadas a su tasa objetivo, no hay razón para no hacerlo. Otro beneficio de esta política sería eliminar por completo el mercado interbancario. No sirve al interés público que los bancos que intercambien reservas bancarias entre sí cuando pueden hacerlo con el Banco de España, y los costos de transacción también se reducen. Y para eliminar por completo los mercados interbancarios, el Banco de España tiene la opción adicional de proporcionar financiación con una estructura de plazos completa de tipos a sus bancos para apuntar a esos tipos y eliminar la necesidad de cualquier negociación interbancaria.
  2. El Banco de España se limitaría a utilizar a los bancos como agentes de política monetaria. No seguiría la política de intentar establecer asociaciones públicas / privadas adicionales con el propósito de comprar varios activos financieros (NdelT: por ejemplo la SAREB). En cambio, si estuviera de acuerdo con la necesidad de comprar esos activos, permitiría que el sistema bancario lo hiciera en la misma línea que se ha propuesto para las nuevas asociaciones público-privadas. Esto podría tomar la forma de permitir que los bancos coloquen estos “activos calificados” en una cuenta separada, donde las pérdidas del capital bancario se limitarían, por ejemplo, al 10% de la inversión en esas cuentas. Esto tendría el mismo resultado que las asociaciones público-privadas recientemente propuestas, pero dentro del sistema bancario existente altamente regulado y supervisado. Los bancos son el instrumento apropiado de política monetaria para alcanzar el objetivo de la curva temporal de tipos de interés ajustados por el riesgo. ¿Por qué correr el riesgo y el gasto de crear nuevas asociaciones público-privadas cuando ya hay aproximadamente 30 bancos miembros ya establecidos para ese propósito (NdelT: en el original son 8.000 dado que en Estados Unidos se ha evitado el proceso de concentración bancaria extrema que se ha impulsado en España)?
  3. Haría permanente la política actual de tasa de interés cero. Esto minimiza las presiones de costos sobre la producción, incluida la inversión, y por lo tanto ayuda a estabilizar los precios. También minimiza los ingresos de los rentistas, fomentando así una mayor participación en la fuerza de trabajo y una mayor producción real. Además, dado que los sectores no gubernamentales son ahorradores netos de activos financieros, esta política perjudica más a los ahorradores que a los prestatarios, por lo que un ajuste fiscal como un recorte de impuestos o un aumento del gasto sería apropiado para sostener la producción y el empleo.
  4. Daría instrucciones a el Banco de España para que ofreciera un seguro de impago de crédito sobre todos los valores del Tesoro a través de su sistema bancario a favor de cualquier comprador. No existe riesgo de mpago en los valores del Tesoro, pero, si los participantes del mercado desean comprar dicho seguro de impago, lo pondría a su disposición a través de el Banco de España. Esto mantendría las primas y la percepción de riesgo a un nivel determinado por el Banco de España. Sugeriría que lo ofrezcieran gratuitamente a 5 puntos básicos para cualquier vencimiento.

Propuestas para el Tesoro

  1. Dejaría de emitir valores del Tesoro. En cambio, cualquier gasto deficitario se acumularía como un descubierto en el Banco de España. La emisión de valores del Tesoro con una política de moneda no convertible y tipo de cambio flotante no sirve a ningún interés público. La emisión de valores del Tesoro solo sirve para respaldar la estructura temporal de las tasas de interés en niveles más altos de los que se producirían en caso contrario. Y, como los tipos a vencimientos más largos constituyen el ámbito de la inversión, los tipos de interés a plazos más largos solo sirven para distorsionar negativamente la estructura de precios de todos los bienes y servicios.
  2. No permitiría que el Tesoro comprara activos financieros. Esto debe hacerlo solo el Banco de España, como ha sido tradicionalmente el caso. Cuando el Tesoro compra activos financieros en lugar de el Banco de España, todo lo que cambia es la reacción del presidente, el Congreso, los economistas y los medios de comunicación, ya que interpretan erróneamente las compras de activos financieros por parte del Tesoro como un ‘gasto deficitario’ del Estado que limita otras opciones fiscales (NdelT: en España el Tesoro creó el Fondo de Adquisición de Activos Financieros durante la época del minsitro Solbes para dotar de liquidez a activos como las cédulas hipotecarias emitidos por los bancos españoles y que habían perdido la confianza de los inversores tras el pinchazo de la burbuja financiera).

Conclusión

Concluyo con mis propuestas para apoyar la demanda agregada y restaurar la producción y el empleo.

  1. Una exoneración total de las cotizaciones de la Seguridad Social y retenciones del IRPF donde el Tesoro realizaría todas las aportacoines en lugar de los empleados y empleadores. Esto recuperaría de inmediatamente el poder adquisitivo de quienes aún trabajan y les permitiría pagar sus cuotas hipotecarias, lo que también estabilizaría el sistema bancario.
  2. Distribuiría 25 mil millones € (NdelT: en el original son 150 mil millones de dólares pero lo he ajustado al tamaño de la economía española teneindo en cuenta una caída aproximada del 15% en la recaudación de las CCAA) como participación en los ingresos de las comunidades autónomas repartidos sobre una base per cápita. Esto estabilizaría a los gobiernos e autonómicos que están recortando actualmente los servicios públicos debido a la escasez de ingresos causada por la recesión. La distribución per cápita la hace “justa” y no “recompensa el mal comportamiento”.
  3. Haría que el gobierno central financiara trabajos de tiempo completo a 8 € por hora para cualquier persona que deseare y pudiere trabajar con todas las prestaciones de las que se beneficia un trabajador a tiempo completo bajo el régimen general de la Seguridad Social. Esto proporciona una bosla de reserva de mano de obra empleada que proporciona un anclaje de precios superior a nuestra bolsa de reserva de desempleados actual. Esto ayuda a respaldar la expansión del empleo en el sector privado a medida que mejora la economía. Está demostrado que el sector privado prefiere contratar a los que ya trabajan antes que a los que están desempleados.

Estas tres propuestas, junto con las propuestas anteriores para el Banco de España, el Tesoro, la FGDEC y el sistema bancario, restaurarán rápidamente la economía española, en un régimen de crecimiento positivo, pleno empleo y establecerán un sistema bancario que promoverá el interés público pretendido y requerirá menos regulación al tiempo que reduce sustancialmente el riesgo sistémico inherente a nuestras estructuras institucionales actuales.

 

Warren Mosler
11 de octubre de 2009
Presidente, Valance Co.
www.moslereconomics.com

Deja un comentario