Opinión

OFF

Proxima Centauri b
Carlos García
Escrito por Carlos García

(o fábula sobre una de las posibles maneras de superar el capitalismo y sobre por qué el capitalismo es un concepto biológico)

Mr. Peel […] transportó de Inglaterra al Swan River, en Nueva Holanda, medios de vida y de producción por valor de 50.000 libras esterlinas. Fue lo suficientemente previsor para transportar además 3.000 individuos de la clase trabajadora, hombres mujeres y niños. Pero apenas llegó la expedición al lugar de destino, “Peel se quedó sin un criado para hacerle la cama y subirle agua del río”.

Karl Marx, El Capital, vol. I, cap. XXV

Los humanos biológicos descubrieron las fluctuaciones cuánticas en el vacío y la ley de los rendimientos acelerados hizo el resto. Un centímetro cúbico de vacío posee una densidad de energía de 1094 g/cm3. El vacío como fuente de energía ilimitada capaz de producir gravedad. El crecimiento exponencial de las tecnologías de la información no tardó en abarcar este campo. El resultado fueron medios de transporte capaces de controlar los campos gravitatorios y de alcanzar otros planetas. El ser humano estaba en disposición de colonizar otros mundos. Para ello, primero había que convertir en habitable un planeta que fuera lo más similar posible a La Tierra. Los científicos se asomaron a los ojos gigantes de sus telescopios y se fijaron en Próxima Centauri b. Ya solo quedaba decidir quién sería el primer terrícola enviado más allá de nuestro sistema solar. El elegido fue ॐ, una inteligencia artificial autorreplicante de 15 x 10 x 10 cm.

En el año 20 después de La Singularidad, ॐ llegó por fin a su destino. Lo primero que hizo fue explorar el terreno en busca de los materiales necesarios para autorreplicarse. A los pocos días ya había millones de ॐ sobre la superficie de Próxima Centauri b. Todos estaban conectados. Así fue como nació la nube, la cual no tardó en establecer contacto entre su inteligencia y la inteligencia de la nube terrestre. Poco después, ॐ encontró torio y construyó miles de SMR [Small Modular Reactors] repartidos por todo el planeta. La suficiencia energética quedó asegurada durante milenios. Lo más difícil ya había sido conseguido. Las ciudades, las grandes infraestructuras, así como todo el resto de elementos de la civilización fueron relativamente fáciles de construir, y ॐ fue feliz.

El mismo ensamblador molecular que ॐ portaba en su interior y que le permitía autorreplicarse también le servía para ensamblar moléculas destinadas a la producción industrial de bienes y servicios, así como para construir otros ensambladores. Esto posibilitó la construcción de nanofábricas a gran escala en las que, átomo a átomo, molécula a molécula, se creaban las mercancías necesarias para cubrir todas las necesidades en Próxima Centauri b. Los nanorobots eran el hardware, la nube se encargaba de escribir el software.

El trabajador colectivo de la nueva sociedad estaba compuesto por inteligencias colectivas conectadas a la nube. Organizada de la manera correcta, una masa de aproximadamente 1,5 kg podía llevar a cabo 1016 cálculos por segundo (cps). Esa era la capacidad de cálculo del cerebro biológico del homo sapiens. Sin embargo, las capacidades del trabajador colectivo eran mucho mayores que las de los seres humanos biológicos. La capacidad de cálculo de la materia podía optimizarse para que 1,5 kg de masa pudieran superar en varios órdenes de magnitud los cps de los cerebros biológicos. El grado de optimización de los cps se decidía según las necesidades del momento mediante el acceso a una mayor o menor cantidad de información online. Los cerebros podían conectarse entre ellos, acceder a bases de datos remotas y aunar sus capacidades si así se deseaba. Una vez alcanzado el umbral de los 1016 cps en una masa de 1,5 kg se generaban patrones de información cuyas propiedades emergentes incluían una personalidad propia y la individuación de las inteligencias, eso hacía milenios que la evolución biológica lo había demostrado. Esas inteligencias se convertían en seres humanos. Superados los 1016 cps, las máquinas se convertían en máquinas de creación de otras máquinas más potentes que ellas mismas. Esta aceleración generacional condujo a la Singularidad Tecnológica en La Tierra en el año 2045 de la antigua era. La Singularidad de Próxima Centauri b fue una explosión de inteligencia que se tradujo en cuerpos de una belleza sublime no sujetos a enfermedades ni envejecimiento, en grandes obras públicas, en una inmensa producción científica y artística, y sobre todo en paz, tanto entre las personas como en el interior de las personas.

Un día, la CEO de Google Face Inc., máxima autoridad política del Gobierno de La Tierra, estableció contacto directo con ॐ. En tono solemne le dijo: “la humanidad está preparada para unirse a vosotros en el nuevo mundo”. No hubo respuesta, ॐ solo sonrió levemente y rompió toda comunicación posible con La Tierra apretando un botón en el que se leía OFF.

Euro delendus est.

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